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Bitácora de la Nave de Papel

Posted by Redacción On July - 7 - 2011

Le damos la bienvenida a las columnas y opiniones de nuestros escritores. Estaremos publicando las novedades de la Bitácora de la organización la Nave de Papel y sus aventuras por el mar de las palabras empujadas por la brisa dulce de nuestro ámbito citadino y cultural.

Antojo Cultural

BITÁCORA
Carlos Mario Uribe

A los que le madrugamos a la Juerga del 3 de junio en el bar La Cigarra no nos cobraron el cover de 5 lukas, eso me organizó las finanzas, iba con Mavel X. y luego llegaría Martín Rodas, compa de muchas vecindades. Igual allí dejé “las ultimas monedas que en el bolsillo me quedaban…”. Es que fue mucha la rumba, las remembranzas. Además del bar, sólo las bellas meseras eran familiares.

En La Cigarra buenos y largos aguardientes bebí con Dorian Uribe Botero, con Juan Manuel Roca, con Miguel Méndez Camacho y con personajes menos famosos del mundillo cotidiano del centro. Fue raro ver jóvenes que conocen metro a metro la zona rosa de la ciudad, asombrarse de un bar que, talvez una décima parte, pisaba por primera vez. Eso me gustó. Y han vuelto, los he visto tomando, tal vez el mejor café del centro. Espero no haber aburrido a Mavel contándole historias veteranas. Pero ¿quién más se las iba a contar si Martín ya dormía? El resto bailaba, “¡brincan!”, decían las meseras, y los anfitriones libando a pico de botella el whisky patrocinador. Valentino nos brindó 3 botellas a los anticipados. Es que llegar temprano era necesario, la fiesta era exótica, provocadora y barata. En la foto de La Patria salimos en el “antes” y el “después”. Y eso es cierto, viví parte de esa historia donde allí bebían los más grandes directores de teatro del mundo en días de Festival. Era bueno colarse entre esos tufos internacionales y salir hablando en alemán, francés o hasta japonés, según fuera el idioma de los presentes. Esta noche de Juerga salimos hablando en el más legítimo manizaleño posible.

El centro existe. Y la 23 tiene un origen desconocido para la otra ciudad: inicia desde el parque Olaya y las cuadras que hay antes de llegar al Palacio Arzobispal, de pachanga, fritura y navaja, diurna y nocturna; sigue en el adoquinado, entre el cruce de la comercial y populosa 19 y la oficinesca 23, hasta la calle 32; nos topamos con la enorme espalda de la Catedral, rodeada por hermosos edificios sobrevivientes de la arquitectura Republicana; más adelante el popular parque Caldas, talvez el único en la ciudad (junto al agonizante parque San José) que esgrime orgulloso ese nombre (donde realizaremos el Festival de la Cultura Popular). La 23 sigue, pero el centro no. Lo demás es… lo demás. Esta recta mencionada, es lo más torcido en la historia de Manizales. La estigmatiza el descuido gubernamental en el sentido cívico y cultural. Por ejemplo, nos hacen pensar que la cercanía de la hermosa Plaza de Mercado es perversa, cuando es uno de los entornos más legítimos y raizales y necesarios en la ciudad. Lo más importante ante las nuevas generaciones y los foráneos es mostrar que el centro existe. Traer al centro lúdica y cultura, poesía y teatro, música y artes.

Pero volvamos a La Juerga que para muchos suele comenzar después, en apartamentos o bares que coronan la mañana. Aquí se la jugaron y ganaron los organizadores: el Colectivo La Juerga (¿cuándo es la próxima?), Juan Sebastian Gómez, don Alonso López, administrador de La Cigarra (quién lo dudó una semana), los del whisky y los juerguistas… artistas plásticos, teatreros, cineastas, fotógrafos (Pineda y Paula en romance especular). Por allá me pareció ver un amigo, solo, tomando aguardiente vivo por los tangos, muerto de la risa. Esta noche nos enseñó que podemos bailarnos el centro, porque el centro de uno mismo no es el ombligo del ego sino el corazón de la poesía.

lanavedepapel@hotmail.com

Tertuliantes

LA 23 ¡QUÉ CHIMBA!
Martín Rodas

El pasado sábado 18 de junio se realizó el lanzamiento desde el Corredor Polaco de la Catedral de Manizales del primer libro de la Serie: “Libros de poesía volante”; edición a cargo de “ojo con la gota de (TiN)ta (una editorial pequeña e independiente)” y la coedición de La Nave de Papel y el Colectivo de artistas independientes Abrapalabra. Mientras se realizaba esta acción y los papeles del libro volaban como mariposas por el cielo manizaleño, el maestro Fernando Cano daba en el mismo sitio un concierto al interpretar su canción La Ciudad Invisible y cuya letra hace parte del libro. Los otros autores son el maestro pintor Jesús Franco, León Darío Gil, Carlos Mario Uribe, Jhoana Patiño y Martín Rodas.

Las ráfagas de viento que acariciaban la Catedral esa hermosa tarde, crearon una fantástica visión de papeles de diversos colores que se unieron a las palomas en una danza nunca antes vista en la ciudad. Muchos de los transeúntes de las calles del centro, y en especial La 23, vieron como del cielo caía poesía y le apostaron a completar la colección de poemas. Este fue un gran acto de amor a la ciudad que aprovechó nuestro símbolo por excelencia, la Catedral, como mágico escenario.

También se constituyó en una forma de exaltar la vida que palpita en el centro de la ciudad y que recorre sus calles, principalmente esa que es la espina dorsal de Manizales, La 23, que nunca deja de ser un hermoso hervidero humano y que con actos como este también se pretende llamar la atención del resto de la ciudad para que, pese a la satanización de la cual es víctima, mire nuestra calle principal en la riqueza sinnigual que posee, como dicen hoy los muchachos y muchachas rotundamente: ¡porque es una chimba!

Ese mismo día hubo tres acciones artísticas casi que simultáneas en el centro: el lanzamiento del libro de poesía volante desde la Catedral, una caravana ciclística para reivindicar este medio de transporte como alternativo, no contaminante y lúdico, y un encuentro, Sin Permiso, en al parque Caldas, que convocó a artistas y ciudadanos en un acto pletórico de pintura, música, baile y chicha.

Es por todo esto que el centro de la ciudad se ha constituido en un escenario de creatividad en donde todas y todos estamos ubicando nuestras miradas y quehaceres para decirle al mundo que nuestra cultura e identidad están vivas y que como el Ave Fénix renacen de las cenizas. Valga esto también como una celebración al reconocimiento que se le ha hecho a nuestro paisaje cultural cafetero como Patrimonio Cultural de la Humanidad por parte de la Unesco, porque somos un tesoro para el mundo que hay que cuidar y del que somos parte.

Por último, retomo uno de los poemas del primer número de la serie Libros de Poesía Volante, del poeta Carlos Mario Uribe y que refleja bellamente el espíritu de este proyecto:

Corredor Polaco

A Mavel X

Puñal de celeste cemento
guardado por ángeles de piedra
y santos de todos los nombres…
Puñal ignorado por el siglo que arroja
su lágrima no de sangre ni de tiempo…
Puñal enterrado por el miedo
en la piel más profunda de la casta…
Puñal acariciado por el fuego y la niebla
y horadado por el pico de las palomas…
Puñal de la moral cristiana, tonada del Ave María
cada vez más hondo en el suplicio…
¡Mira hacia abajo, hombre…!
aquéllos que deambulan la eterna 23
no son palomas, no son fantasmas en la niebla
son lágrimas sin alas llorando su danza
Al fin alguien les mira desde la altura
milagros de la poesía para salvarnos.

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